¿Quién no quiere pertenecer al exclusivo sector del mercado de lujo? Aunque es el sueño de muchos, en verdad es una realidad de unos pocos. Louis Vuitton, Hermès, Gucci, Cartir, Chanel, Dior, Polo Ralph Lauren, Ermenegildo Zegna, son algunas de las firmas que prometen exclusividad y alta calidad, y hoy es en Asia donde llegan para quedarse, al parecer, por mucho tiempo. Allí abren negocios, bien amplios, en ciudades como Mumbai, Tokio, Nueva Dheli, Moscú, Hong Kong, Seul y Beijing, donde se concentran miles de habitantes con un alto porcentaje de riqueza. En el continente asiático algunos de sus países, en principio China e India, emergen con consumidores de alto poder adquisitivo, y prometen un incremento para el futuro cercano de sus ventas de lujo. Es que han tenido un importante crecimiento económico en los últimos tiempos, y eso, por supuesto, se refleja en las ventas, sobre todo del mercado más sofisticado.
Aunque Europa domina el segmento de lujo, Asia, como se dijo arriba, se ha transformado en uno de los nuevos mercados donde las firmas más caras del mundo se asientan. Con una cifra de más 100.000 millones de euros, el continente europeo genera el 38% del volumen de ventas mundiales (el 17% se produce en Francia y el 21% en los demás países de la zona), superando así a los Estados Unidos (donde se realiza el 26% de las ventas) y a Japón (donde se produce el 16 %), país que ocupa el tercer lugar, seguido de China (país que lidera el mercado asiático, con un crecimiento del 30% en el último año). A éste le sigue India -con un crecimiento del 25%-, Taiwán, Singapur y Corea, también con sólidos aumentos de ventas. El futuro de este tipo de mercado por estos lados augura un incremento de ventas millonarias; se espera que para el año
2010 el mayor nivel de gasto en bienes de lujo esté en Asia. Con números inferiores, Rusia (situada desde Europa Oriental hasta Asia) se ha convertido en uno de los nuevos mercados preferidos por los emporios del lujo, debido al crecimiento sostenido que tiene su economía, lo cual ha contribuido al cambio de los hábitos de consumo de la población, la cual gasta unos 5000 millones de dólares en maquillaje y 4000 en indumentaria.
Lo que busca hoy el consumidor del mercado de lujo es la total exclusividad. Es que la creciente abundancia y la posibilidad de elegir el producto que se desee en el mercado global, produjeron cambios de comportamiento en el consumidor, lo que devino en nuevas tendencias. Esto significa que la demanda del cliente de lujo actual ya no hace hincapié sólo en la calidad de producto (esto lo ofrecen miles de marcas), sino que espera obtener algún tipo de beneficio extra, que siempre tiene que ver con la exclusividad. La idea es que el producto en cuestión se vuelva indispensable, y eso lo logran las marcas más prestigiosas. De esta manera, y ofreciendo la escasez artificial de oferta, es lo que la separa de otras importantes firmas. Lo que más destaca del gasto en bienes de lujo es que es una situación que ocurre a nivel global, ya que consumidores ricos en todas partes del globo.
En este tipo de mercado de bienes (se excluyen los viajes), es la moda la cual ocupa el sector más grande, a la cual le siguen la joyería y la cosmética; estas dos últimas, suponen un tercio del consumo (las joyas han tenido un 24% de crecimiento). A éstas se suman los artículos de piel, los cuales han crecido un 23%.
Pero ¿cuáles son las marcas de lujo más grandes del mundo? en cuanto a valor se distinguen éstas: Mercedes, Louis Vuitton y Grupo Gucci (incluye Gucci, Yves Saint Laurent, etc.) -con ventas de 2.700 millones al año-, a éstas le siguen el Grupo Richemont (con marcas como Cartier, Van Cleef & Arpels, Piaget, Jeager-LeCoultre y IWC, entre otras) -con ventas anuales de 3.600 millones de euros-, Hermès
International (incluye Hermès, Jean Paul Gaultier, etc.), Bulgari (incluye Gerald Genta, Daniel Roth, etc.) y el grupo Swatch (conformada por estas marcas: Breguet, Omega, Blancpain, Calvin Klein, Rado, Swatch, Tissot, Certina, etc.).
Para los años venideros se espera que China e India (donde se ha acrecentado el número de millonarios, y donde en sus más importantes ciudades se han convertido en los lugares preferidos por los imperios de lujo) sean los impulsores de la demanda, ya que ambos países han tenido un importante desarrollo económico en los últimos años. Incluso se espera que en 10 años desplacen a Japón y a los Estados Unidos.
Vale destacar que en China el prometedor mercado del lujo no sólo comprende a las grandes fortunas del país (entre ellas miles de empresarios recién enriquecidos), sino a una importante parte de la clase media. Y el mayor motivo para la compra de lujo en este país es, por el momento, el estatus. Asimismo, el volumen de mercado de joyería y relojería en tierra china, es de un total de unos 15.500 millones de euros. Por su parte, India es el productor más grande de joyería -un gran segmento de las exportaciones totales del país-, y también es el consumidor más grande de oro (seguido por China y Japón), por lo que se está convirtiendo en el centro de comercio de oro más grande del mundo. Asimismo, India lidera el mercado del diamante tallado y pulido; y tiene como objetivo de ventas más 12.500 millones de euros para el 2010.
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