Los placeres de un hotel boutique
¡Que no os engañen! Como la etiqueta de “hotel boutique” vende pero su significado es difuso, puede que bajo ese nombre os intenten colar cualquier cosa. Más aún cuando las reservas y compras en la red son casi más habituales que las telefónicas o presenciales. Para evitar malentendidos, hoy os damos las claves para distinguir estos “pequeños hoteles con encanto” del resto de los de su sector.
Para empezar, en un hotel boutique el cliente es lo más importante. Eso deberÃa ser común a todos los alojamientos, si bien no siempre es asà y, de cualquier modo, en este caso se lleva al extremo. Más que sentirte como en casa, en él uno debe sentirse mejor que en casa. Suites con todo tipo de comodidades, atención personalizada y multitud de servicios extra para una clientela exclusiva. Y es que un auténtico hotel boutique no destaca por sus grandes dimensiones ni por la cantidad de habitaciones. La intimidad es un punto a favor, porque a menos clientes, mejor atención.
Otra de las caracterÃsticas comunes a este tipo de alojamientos es que a menudo son temáticos. Estilo árabe, japonés o incluso a modo de palacio, como el australiano Palazzo Versace del que os hablamos hace ya algún tiempo. La última moda, como cabÃa esperar, es el estilo Art Decó o Zen. Para que la nostalgia o la paz invadan nuestro ser.
Pero si con todo esto no os basta para distinguir un auténtico hotel boutique, añadiremos un consejo extra. Se trata de echarle un vistazo a la clientela. Normalmente son ejecutivos, business people forrada de dinero que, además, paga su estancia con capital de la empresa. Eso quiere decir que no son clientes estacionales y que a menudo repiten si el lugar les gusta. Clientela de nivel para alojamientos de nivel. No obstante, y si la economÃa lo permite, siempre es recomendable dejarse caer por un lugar tan exclusivo.
Por las caracterÃsticas de los huéspedes, entre los cuales cada vez hay más intelectual y artista, es habitual que estos hoteles se encuentren en zonas céntricas de la ciudad. Es una de las exigencias de aquellos que buscan oferta cultural o hacer negocios en el lugar de destino.
Pero para acabar de redondear el tema, qué mejor que daros algún ejemplo más. El Morgans Hotel de Nueva York fue el primer hotel boutique propiamente dicho. Tras él han aparecido otros como el brasileño Etnia Pousada & Boutique, el Hotel Home de Florencia o muchos de los de Las Vegas.
Los amantes del lujo, la comodidad y la atención exclusiva tienen su propia categoria de hoteles. Asà que recomendamos a los que no la conocieran que se apuren a probarla. Y que nos lo cuenten, porque quizás en muchos casos nosotros no podamos vivirlo.
Foto: Boutique Hotel at Riviera Maya por dMap Travel Guide en Flickr.com.

