Se sabía que el ilustre diseñador Yves Saint Laurent, padecía desde hacía mucho tiempo una grave enfermedad. Según trascendidos, un cáncer cerebral; lo cierto es que nadie ha dejado de sorprenderse cuando se escuchó la noticia de su muerte.
Y es que el día 1 de Junio de 2.008, a los 71 años, había dejado de existir el “rey de la moda”, tal como lo apodara la revista Time y el creador de todo un estilo. El funeral del modisto, se realizó el jueves siguiente a su deceso en la Iglesia de Saint-Roch.
Henri Donat Mathieu, tal su verdadero nombre, nació en Orán Argelia, en 1.936.

Foto de Da_Nes en flickr
Como no podía ser de otra manera, su formación y carrera profesional la inició a los diecisiete años en la ciudad de París, incentivado por su madre, quien por esos días ya vislumbraba la verdadera pasión de su hijo.
Su primer contacto con el mundo de la moda, fue a través del director de Vogue, Michel de Brunhoff, a quien le presentó sus diseños, y éste aceptó publicarlos en la prestigiosa revista.
Mediante la presentación de un esbozo de un vestido para cóctel, logró ganarse un importante premio, a la vez que comenzó a hacerse conocido entre la refinada clase parisina.
En el año 1.954, comienza a trabajar con Christian Dior, quien quedara admirado por el gran talento de este muchacho, al que solía llamar “mi príncipe”.
Una vez que Dior muriera, en el año 1.957, pasó a convertirse en su sucesor, a quien nombraron como director de arte de la firma.
Con la presentación de su primera colección, llamada “Trapecio”, logra cautivar al mundo, y a quien se transformaría en su socio, amante y pareja, Pierre Bergé. Incluso hay quienes aseguran que por el amor de éste, Yves Saint Laurent, se enemistó a muerte con su contemporáneo y compañero de estudios, el otro talentoso de la moda, Kart Lagerfeld, enemistad que se llevó a su tumba.

Foto de Kaedele en flickr
Ya en el año 1.960, tuvo un inconveniente con la firma Dior, quien lo había reemplazado mientras Saint Laurent estara en el servicio militar, hecho que decantó en una demanda iniciada por el modisto por “daños morales”, llegando a un acuerdo con la empresa en recibir una indemnización.
Con ese dinero, abre su propia casa de moda que llevaría su nombre, creando así su propia marca.
En 1.962, lanza su primera colección bajo su nombre, recibiendo grandes aclamaciones.
Fue el inventor del “beat look”, que combinaba la alta costura con el estilo de calle, el célebre pret-a-porter, el traje sastre, el esmoquin para la mujer, los blazer, y su famosa chaqueta safari, han hecho historia y furor en su época.
Vistió a las más afamadas personalidades, tales como a Elizabeth Taylor, Marlene Dietrich, la duquesa de Windsor, Sofía Loren y Catherine Deneuve.
Sus creaciones africanas, marroquíes y chinas, tuvieron un gran éxito. Picasso, Van Gogh, Mondrian, Braque, o Matisse, por su parte, constituyeron la fuente de inspiración de varias de sus colecciones.
En varios museos de moda y arte, como el Metropolitan de Nueva York, el de Moda en París, o en el de Bellas Artes de Pekín, se realizaron interesantes homenajes y exposiciones, durante su vida.
Su carrera ha tenido algunas intermitencias, derivadas de períodos en los que ha estado internado en psiquiátricos debido a depresiones, inseguridades y fobias que padecía.
Incluso éstas, lo llevaron a convertirse en un hombre solitario, que pasaba mucho tiempo encerrado en su departamento o en su palacio de Marrakesch.
En los años 90´, crea su última colección de pret- a –porter. En 1.999, su casa de modas, es adquirida por el Grupo Gucci.
A lo largo de su carrera profesional, ha recibido varios premios, como el que le otorgara la Legión de Honor Francesa o el Oscar Neiman Marcus de la Alta Costura y hasta se hizo acreedor del Harper’s Bazaar.
En el año 2.002, se retira finalmente del mundo de la moda, dejando un gran vacío, pero también un gran legado a la industria de la moda. La despedida se realizó en el marco de un mega desfile, en el que recordó sus 40 años de exitosas creaciones.

Foto de Vicente Maia en flickr
En la primera fila de los invitados de honor, se encontraban Hubertus de Givenchy, Oscar de la Renta y Jean Paul Gaultier, sólo por nombrar algunos. Pero también figuras políticas como la viuda de François Mitterrand o Madame Pompidou, sus íntimas amigas Paloma Picasso, las actrices Jeanne Moreau o Anouk Aimé.
Hasta su madre, Lucienne, quien no quizo perderse esta fiesta, como nunca se perdió un solo desfile de su hijo, por esto tampoco podía estar ausente en esta despedida.
Mientras que en la pasarela, no podía dejar de brindarle su apoyo incondicional las modelos Claudia Schiffer, Naomi Campbell, y la italiana Carla Bruni.
En el 2.004, su casa de modas, ubicada en un exclusivo y elegante barrio parisino, pasó a convertirse en la Fundación Pierre Bergé-Yves Saint Laurent.
Una de sus frases “la moda no sólo debe hacer lucir hermosas a las mujeres, sino también tranquilizarlas, darles seguridad, permitirles aceptarse a sí mismas”, trasmite fielmente la admiración, el respeto y el gran conocimiento que tenía de la mujer.
En una de sus últimas entrevistas, publicadas por la sección de modas de elmundo.es, a la pregunta de cómo concebía Saint Laurent a la mujer, el modisto responde: “la concibo elegante, serena. La mujer ha de derrochar armonía en su vestimenta, señal de que tiene un carácter templado. Siempre he huido de los artificios porque no los comparto. El disfraz no es para vestir, es para espantar”.
Una pérdida lamentable, ya que quizá tengamos que esperar mucho tiempo para que surja otra genialidad de la moda de estas características.

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1 Comentario en “La alta costura de luto: murió Yves Saint Laurent”
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