El vello… es bello?

La versión de Julia sin vello, ni imperfecciones, ni señales de envejecimiento. La ruina de la industria estética está en el museo de cera.
Empezaré haciendo una confesión. Señoras, señores, algún dÃa Andina me hará accionista de sus productos. La depilación es mi cruz y el vello mi verdugo. Cera, cuchillas, cremas… Todo ello ha pasado por mi cuerpo y no sin dejar huella. Porque ni arrancar el pelo de raÃz ni acercarle afiladas láminas de metal son grandes terapias para la piel. Que se lo digan a Mo’nique que, después de acabar sangrando por una pelea con la gillette, mandó el tema de la depilación a un lugar de indecorosa mención.
Mo’nique ahora tiene un Oscar, un Globo de Oro, un BAFTA y pelos en las piernas. Los luce con orgullo, tal y como pudimos ver en la alfombra roja del segundo de estos premios. Y, si no fuera por lo poco estético e inaceptado de la iniciativa, creo que me apuntarÃa al carro. Qué felicidad y qué a gusto descansarÃa mi piel (esa que hipócritamente luego atiborro a cremitas para que no se estropee). Pero lejos está esta tendencia de instaurarse, aunque en Hollywood nunca se sabe. De momento Mo’nique ha abierto la caja de pandora, y muchas del gremio ya le han dado la razón. En internet encontramos, además, chicas anónimas que se fotografÃan con pelos y sin complejos para solidarizarse con la causa.
El excentricismo es uno de los buques insignia de la fábrica de sueños. Y en moda, lo que hoy es horrible, mañana está a la última. Asà empezó el tema de las barbas de tres dÃas en los hombres. A principios de los 90, quien lucÃa este look era un dejado. Ahora es todo un galán. Con las féminas la cuestión es algo más compleja, pero algunas de las grandes de Hollywood ya han dejado ver sus pelillos. Julia Roberts, Sharon Stone o Drew Barrymore, a las que se suman cantantes como Beyoncé o Celine Dion. Algunas voluntariamente, otras sin querer. Le llaman ir al estilo europeo, por ser el viejo continente la cuna del naturismo y la cultura hippie y por la fama que tienen las mujeres de algunos paÃses de por aquÃ. Y porque las norteamericanas son perfectas, que eso lo sabemos todos.
Aún asÃ, que esta moda se imponga parece más que improbable. En España, casi imposible. Si observamos los comentarios en la red sobre las fotos de Mo’nique, vemos que hablan de “horrible efecto estético” y de “poco aseado”. “Qué infamia, qué protocolaria diarrea”, sentencia el más atrevido. Nadie por aquà parece dispuesto a aceptar melenas al viento.
¿Mi opinión? Que bien por Mo’nique y bien por todos aquellos que se pasan el protocolo y los convencionalismos por donde la espalda pierde su casto nombre. SÃ, este es un blog de lujo y glamour. Pero no hay nada más lujoso y glamuroso que la naturalidad y la seguridad en uno mismo. Tan respetable es su postura como la de aquella que depila hasta el último pelo de su cuerpo. Eso sÃ, yo no me atrevo, ¡o al menos no aún!
Por cierto, para más información, os recomiendo este artÃculo. Una buena exposición del tema y muy completa.
Foto: Julia por Avodrocc en Flickr.com.
