Cosmética de lujo: cuando la belleza conoció a las joyas
Hoy en Bleu Coast les vamos a hablar de cosmética, de cosmética de lujo. Queremos hablar de los productos de belleza, pero no de cualquiera, si no más bien de unos muy particulares que podrÃamos situar en el cajón de la exclusividad porque precisamente entre sus principios activos incluye joyas y metales preciosos, que además de hacerlo poco asequible a los bolsillos de los mortales hacen que sea una experiencia realmente alucinante, ponerse por ejemplo un poco de oro antes de irse a acostar para hidratar la piel. No es exactamente asÃ, pero eso es en realidad lo que nos venden, y hoy hemos querido echar un vistazo a lo que llega de nuevo en este campo.
En realidad son muchas las marcas que apuestan por incorporar materiales que hasta ahora habÃamos visto solo en las joyas a los cosméticos, aprovechando las propiedades minerales de éstos a partir de estudios clÃnicos que las avalan.
Por poner un ejemplo, el metal de entre los más preciados, el oro, además de ser el complemento ideal para llevarlo puesto en una cadena, tiene en su interior propiedades que permiten entre otras cosas descongestionar los tejidos, favorecer el intercambio de energÃa y de información entre las células, proteger del sol y de la pérdida de hidratación o mejorar la elasticidad y los niveles de humedad de la piel.
Asà que si pensaban que lo del oro era una fiebre que se podÃa ver solo en las joyas, puede que tengan que ir actualizando su idea, porque el metal dorado ahora se lleva en la piel, pero no se ve, al menos tal y como lo conocÃamos hasta ahora.
Por poner algunos ejemplos de marcas que han lanzado al mercado productos que llevan entre sus componentes pequeñas partÃculas de oro que pretenden precisamente realzar las cualidades que les hemos descrito anteriormente, nos encontramos prestigiosas marcas que combinan los minerales con principios activos vegetales.
Pero si bien el oro es un buen protagonista, también nos encontramos con cremas en el mercado que se atreven a llevar dentro diamantes o platino, claro que en concentraciones diminutas, pero que con lo que cuestan en el mercado hacen que los cosméticos en presentaciones pequeñas no bajen de los 600 euros.

