Cita para el glamour en el Gran Premio de Mónaco

Lo que todos tenemos delante de la puerta de casa
Este fin de semana tendrá lugar el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco en el circuito urbano más famoso del mundo. También es el más peligroso, el que tiene las curvas más cerradas y el que permite menos adelantamientos. Aún por encima, amenaza lluvia. No son condiciones idóneas para los pilotos, pero sà para todos los amantes del lujo y la ostentación.
El Principado de Mónaco es la capital mundial del glamour. De hecho, ya os comentamos hace unos dÃas que alberga la calle más cara del mundo. Echándole un vistazo a los apartamentos en venta estos dÃas, encontramos pisos en plantas elevadÃsimas, de más de 300m2, con conserje y piscina y construidos en mármol. Los precios oscilan entre los 5 y los 40 millones de euros. Y es que el paÃs lo tiene todo para atraer al dinero: un paraÃso fiscal, un paisaje excepcional a primera lÃnea de mar, un majestuoso casino y una Familia Real cuya historia está marcada por la tragedia y el glamour, entre otras muchas cosas.
James Blunt, George Lucas, Josh Harnett, Geri Halliwell o la joven princesa Carlota Casiraghi. Son sólo algunas de las caras que pudimos ver el año pasado en el Gran Premio de Mónaco. Un acontecimiento que, además, va acompañado de un extenso programa de actos que cuenta con la presencia de la Familia Real del paÃs y de otras celebridades. AsÃ, por ejemplo, Liz Hurley, Boris Becker y la Princesa Beatriz de Inglaterra se dejaron ver el 2009 en la gala benéfica Amber Fashion Show.
No sólo de celebridades va el asunto. También hay rostros desconocidos con mucho, muchÃsimo dinero. Y de nada sirve el dinero si se esconde. Los Ferraris, Rolls-Royce y Bentleys congestionan las calles año tras año. Los yates de dimensiones descomunales se amontonan en el puerto. Sin ir más lejos, el pasado año el billonario indio Vijay Mallya tenÃa amarrado su yate de 95 metros de eslora a pocos metros del paddock y organizaba cada noche fiestas privadas. Las invitaciones se repartÃan con cuentagotas y la jet-set babeaba por conseguir una. Por cierto, el puerto de Mónaco suele establecer un transporte por mar del mismo paddock a los barcos anclados y también a diferentes hoteles.
Como vemos, ni la crisis frenó la fiebre de la ostentación en Mónaco el año pasado. Bueno, en algunos casos sà que lo hizo. Sir Jackie Stewart, asesor del Royal Bank of Scotland durante los últimos años, no fue invitado al evento porque el año anterior se hospedó en una suite que costó 10.000 euros la noche. Casi nada. ¿Qué es lo que sucederá este año? ¿Habrá más vetados? ¿O, como apuntan las tendencias, la recesión económica obligará a los que se mantienen a demostrar aún más su poderÃo? La solución, en un par de dÃas.
Foto: Black Enzo por Damian Morys Foto en Flickr.com.
