Buggatti Veyron Super Sport, el coche de mis sueños

Conducir el Veyron Super Sport es lo más parecido a volar a ras de suelo
Si estáis pensando en compraros un coche y os gustan los deportivos os recomiendo el recién salido de la fábrica Buggatti Veyron Super Sport, con nada menos que 1200 caballos. Ah, se me olvidaba, quizás deberÃa haber empezado por ahà pero para hacerte con uno de ellos deberÃas tener entre 1,5 y 2 millones de euros. Pero tranquilo, que hasta septiembre no estará  disponible para comprar, aún tienes tiempo para ahorrar un poco.
Pero si obviamos el precio y disfrutamos de lo que nos ofrece, este coche cumple no sólo los sueños, sino que supera con creces todo lo imaginable. El Veyron Super Sport es una unidad realmente especial y no será un coche que se pueda ver por la calle. Ni tan sólo en las siempre atestadas de millonarios calles de Mónaco, ya que sólo se van a fabricar 30 unidades en todo el mundo.
Estamos hablando del deportivo no del año, sino de la década. Se ha mejorado ya lo que era casi inmejorable de la antigua versión del Bugatti Veyron. Se han incrementado las prestaciones: se ha aumentado la potencia de 1000 a 1200 CV, y la velocidad máxima asciende desde 418km/h hasta 431 km/h oficiales. El gigantesco motor 8.0 W16 tiene ahora cuatro turbos de mayor tamaño, además de cuatro intercooler más grandes. El par máximo crece hasta los 1.500 Nm y además se ha reforzado el chasis y se ha rediseñado la suspensión.
En cuanto a las diferencias estéticas respecto a la anterior versión del Bugatti Veyron está en primer lugar en el color: naranja y negro. Como si ya fuera fácil pasar desapercibido con su lÃnea espectacular, ahora es ya completamente imposible. Por otra parte, el motor casi ni se ve porque está tapado por una gran cubierta –de fibra de carbono – que produce una mejora aerodinámica. Además la otrora gigantesca salida central de escape se ha cambiado por dos salidas gemelas de corte horizontal.
Pocas veces se ha logrado aunar la excelencia estética con las prestaciones más impresionantes que se ha visto nunca en un vehÃculo que se mueva a ras del suelo. Tengo que felicitar a Bugatti porque lo ha vuelto a conseguir esta ecuación tan complicada. Además, ha hecho que vuelva a ser por unos instantes aquel niño que coleccionaba cromos de los coches deportivos más increÃbles del mercado y soñaba con poder ponerme al volante de uno de esas maravillas con ruedas.
FotografÃa: La Tercera
